La Anexión a Madrid

Desde finales del siglo XIX tanto los políticos como los urbanistas venían debatiendo acerca de la solución al problema del crecimiento de Madrid.

Los debates se centraban alrededor de dos posturas: Una era la de construir un anillo verde alrededor de la Capital, con una carretera de circunvalación que permitiera una buena comunicación con los municipios limítrofes. La otra consistía en la anexión de los municipios limítrofes a la Capital.

En Hortaleza apenas se tuvo conocimiento de esta circunstancia hasta el año 1931, en que el Ayuntamiento de Madrid se dirigió al de Hortaleza, que presidía Rafael Ortega, informándole de que se estaban realizando los estudios para la realización de un Ensanche de la Capital y le solicitaba la designación de un arquitecto municipal para que participara  en las reuniones que se iban a celebrar. El Ayuntamiento designó a Ramón Aníbal, que era el arquitecto municipal.

Al año siguiente se había producido un cambio de criterio  respecto de la solución a adoptar para resolver el crecimiento de Madrid. De nuevo el ayuntamiento de la Capital convocó a los pueblos limítrofes, para continuar con el plan. En  esta ocasión se trataba de hablar de la posible anexión y asistieron, comisionados por parte del Ayuntamiento de Hortaleza, Anselmo Sánchez Álvarez y Juan Morales Álvarez, que eran concejales.

Con independencia de los planes que tenía sometido a estudio la Capital, el Ministerio de Obras Públicas convocó en el mes de Enero de 1933 a todos los alcaldes de los pueblos limítrofes a Madrid. En representación de Hortaleza lo hizo el presidente de la Comisión Gestora, Honorio Gonzalo de Castro. En la reunión se les expuso el proyecto de una carretera de doble asiento  alrededor de Madrid, que se pretendía llevar a la práctica con la mayor urgencia, una vez que los ayuntamientos respectivos gestionaran la cesión gratuita de los terrenos afectados, por parte de sus propietarios.

Los técnicos estaban estudiando los dos proyectos  para lo cual, estaban manteniendo reuniones con los municipios adyacentes, al objeto de ir contemplando las dos alternativas que se barajaban. El día 4 de Abril de 1934 tuvo lugar la reunión de los representantes del Ayuntamiento de Madrid con los de Hortaleza. La reunión se celebró en Hortaleza. Los representantes del  Ayuntamiento de Madrid informaron de la situación de los proyecto  y, a su vez,  les preguntaron sobre el  grado de interés de Hortaleza en los mismos.  El Ayuntamiento, presidido en aquel momento por Jonás Aragoneses Molpeceres, acogió con verdadero interés la reunión y la idea de que Hortaleza se convirtiera en Ciudad.

Durante la Guerra Civil no volvieron a mantenerse reuniones, ni siquiera hubo información de la marcha del plan. Sólo al finalizar la contienda se retomaron los planes de expansión de la Capital. La Junta de Reconstrucción de Madrid  encargó un plan de ordenación urbana, que fue redactado por la oficina técnica municipal que dirigía  Pedro Bidagor Lasarte. El plan estuvo terminado en 1941 y  contemplaba la anexión de los municipios limítrofes y la construcción en ellos de poblados satélites que absorbieran el crecimiento de Madrid.

Una vez aprobado el plan por el Ayuntamiento de Madrid fue sometido a su aprobación por  parte del Estado, que se materializaría con la promulgación de las leyes correspondientes para la anexión de los siguientes municipios a Madrid: Aravaca, Carabanchel Alto, Carabanchel Bajo, Villaverde, Vallecas, Vicalvaro, Canillejas, Canillas, Barajas, Hortaleza, Chamartín de la Rosa, Fuencarral y el Pardo.

Aunque la anexión de todos los municipios no se llevó a efecto al mismo tiempo, si es cierto que, a partir de este momento, las competencias de cada uno de ellos se vieron sensiblemente limitadas, mientras se aprobaban la  Ley de Bases y  el resto de la normativa requerida.

El funcionamiento de los municipios perdió su autonomía. Cuando no era el propio Ayuntamiento de Madrid quien se oponía a cualquier nombramiento, era la Junta de Reconstrucción, que impedía aprobar licencias o planes de edificación, o la Comisaría General de Ordenación Urbana, que era la encargada de desarrollar el Plan General de Ordenación, quien negaba su consentimiento, el caso es que los últimos años de la gestión municipal fueron de absoluta dependencia de los organismos mencionados.

El día 22 de Mayo  de 1945, comenzó formalmente el proceso de anexión. Se recibió en el Ayuntamiento de Hortaleza una comunicación del Gobernador Civil  en la que se daban normas para que fueran cumplimentados unos cuestionarios encaminados a proporcionar información para la preparación del proceso de anexión, así como se ordenaba que se suspendieran los acuerdos y  concursos para la provisión de destinos.

Una de las primeras medidas adoptadas fue la  concesión, a los habitantes de los pueblos que se fueran a incorporar a Madrid, del derecho a enterramiento, bien en los cementerios de sus localidades o en cualquiera de los existentes en la Capital.

La agonía municipal

En los últimos años y muy especialmente desde 1945 la situación que se vivía en el Ayuntamiento de Hortaleza era de un total desconcierto, con sus permanentes cambios de motivación e ilusión por parte de sus gobernantes. La gestión del Ayuntamiento había sido un calvario a lo largo del siglo y medio último y todos los Alcaldes y gestores, desde 1930, se habían mostrado partidarios de la anexión,  pero la sensación de que se estaba llegando al final de un trayecto, comportaba sentimientos de frustración no solo entre los mandatarios sino también entre los vecinos.

Conforme se iba aproximando el  momento de la verdad, se empezaban a valorar  todas aquellas cosas que se perdían con el acuerdo. Es cierto que, desde un punto de vista material, eran muchos los beneficios que se esperaban pero eso no contaba en esos momentos.  El agobio y la angustia venían del lado de todos aquellos aspectos sentimentales que se dejaban en la cuneta de ese camino sin retorno y que, con el paso del tiempo, quedarían en el olvido.

A partir de estos momentos el Ayuntamiento trataba de cumplir, de la mejor manera posible, con todo lo que se les solicitaba, adoptando, básicamente, aquellas decisiones de menos significación o que fueran estrictamente necesarias.

Entre las decisiones que se adoptaron estuvo la de ampliar la anchura del Camino Viejo de Madrid a 5 metros. También se dirigió un escrito a la  Dirección General de Educación Nacional solicitando el inmediato arreglo de la cubierta de la escuela de niños, que ya había sido reformada en el año 1.942.

También se procedió a la construcción de las aceras de la calle de José Antonio, para lo que se emplearon  18 metros cúbicos de arena que fueron suministrados por Gregorio Pérez López y a su pavimentación, que fue realizada por Teodoro Lozano Bonillas. El  presupuesto ascendió a seis mil trescientas sesenta y nueve pesetas.

El último Ayuntamiento de Hortaleza

El día 30 de Septiembre 1948 se promulgaron sendos decretos para la convocatoria de elecciones municipales.  Las elecciones se deberían producir en el mes de Enero del año siguiente. Las normas electorales establecían tres grupos de concejales: unos en representación familiar, otros, en sindical y otro grupo eran los concejales representativos.

Como estaba previsto, las elecciones se celebraron el día 21 de Enero de 1949 y en la sesión del día 6 de Febrero se procedió a la constitución del último Ayuntamiento de Hortaleza.

Resultaron elegidos los siguientes cargos:

Alcalde: Guillermo Plaza Aylagas

Teniente Alcalde: Mariano Morales de la Fuente

Concejales: Celestino Abad Blázquez, Pedro Obispo Vitón, Zacarías Abad Blázquez, Bonifacio de la Morena Cañas.

Los componentes del consistorio eran conscientes de que su paso por el Ayuntamiento tenía visos de provisionalidad, puesto que la anexión a Madrid era ya un hecho y la mayoría de sus decisiones estarían supeditadas a la autorización o refrendo de lo que en Madrid se creyera conveniente.

Las últimas decisiones

En la idea del Ayuntamiento, como venía siendo habitual en los últimos meses, estaba la de no incurrir en decisiones que pudieran resultar problemáticas para el Ayuntamiento de Madrid, cuando se hiciera cargo de la gestión municipal,

En ese sentido se adoptaron algunas decisiones, como la de no permitir ninguna construcción sin que previamente se hubiera obtenido la oportuna licencia municipal.

También se aumentó el rigor en la concesión de licencias para la actividad industrial. Así se denegaron licencias a José Centeno Ferreiro,  para establecer un horno de cocer pan en la calle de Cervantes, 12, y a Sotero Ramos Gil para establecer un establecimiento de casquería en el Paseo de los Sagrados Corazones. La razón argumentada por el Ayuntamiento era, como hemos comentado, su sentimiento de interinidad.

Esta situación producía cierta incomodidad al  Ayuntamiento que, intentando facilitar la tarea de anexión, probablemente, estaba perjudicando los intereses de los vecinos del pueblo; de ahí, que, en los últimos seis meses  cambió radicalmente su actitud.

Entre los vecinos, incluso, entre los miembros de la Corporación,  aparecieran dudas de qué pasaría el día después de la anexión definitiva a Madrid. Los vecinos pretendían que el Ayuntamiento resolviese todos los asuntos que tenia en sus manos. El Ayuntamiento, después de su apatía inicial,  había decidido aprovechar los últimos meses para resolver todas las cuestiones que le fueran planteadas por los vecinos.

Así concedió la renovación de la licencias de apertura a los siguientes industriales: a Miguel Morales Sanz, para su taberna y establecimiento de comestibles de la Calle de Cervantes, 2; a Agustín Gutiérrez Pérez, para una tienda de comestibles y taberna en la calle General Moscardo, 8; A Jesús Colino Serrano, para una  taberna en la calle José Antonio, 2; a Maria Frutos Martín, para un establecimiento de comestibles y despacho de leche de la calle Ramón y Cajal, 5; a Daniel Centeno, para un establecimiento de venta de pan en la calle del Quinto, 2. También  se concedieron nuevas licencias de apertura a Francisco Barrero Garrido y a León Ransanz Yagüe  para una casquería en al carretera de Fuencarral; otra, a Miguel Martín Blázquez en la calle Paseo de los Sagrados Corazones, 4; otra, a Sotero Ramos Gil en el paseo de los Sagrados Corazones, 3; otra, para la apertura de la venta de carbones en la calle de Cervantes, 11; a Ricardo Martín Batanero, para fabricación y despacho de churros en la calle del Mediodía; a Antonio García Jiménez , para la venta de patatas fritas en la calle Ramón y Cajal, 7.

En Hortaleza se estaba notando la recuperación económica, tanto desde el punto de vista de la industria como en el caso de las economías domesticas, pues se empezaron a construir nuevas casas, para las que se concedieron las  oportunas licencias. A  Ignacio Aragoneses Serna, para construir una casa de nueva planta en la calle  Ruiz de Alda; a Nicolás Sanz López ,para construir en el Barrio del Murallón; a Rafael Ortega Casado, para construir un gallinero en la Huerta de la Salud; a Santiago Rodríguez López, para construir en la calle Ruiz de Alda; a Evaristo Muñoz Martín, para construir una cámara frigorífica en el Paseo de los Sagrados Corazones; a Baldomero Rodríguez López, para reformar su casa de la Calle Ruiz de Alda, 2; a Andrés Pérez de Castro, para una  nueva casa en la calle del Cuartel. También se concedieron las licencias de obras a Ramón Gallardo, a Celedonio de Castro, a Andrés Ortega de la Torre, a Concepción Aragoneses Molpeceres, para construir una casa en la calle Calvo Sotelo, 7; a Francisca Del Campo Hernández, en la calle Ruiz de Alda, 6; a Ascensión Ortega Casado, en el Paseo de los Sagrados Corazones, 6; a Amalia Álvarez Simón, en la calle de las Norias, 6.

Y, finalmente, se revisaron las solicitudes que se habían denegado anteriormente, como era el caso de José Centeno Ferreiro, que quería construir  un horno de pan en la calle Cervantes, 12,  y le fue concedida la licencia. Así como a León Ransanz,  para establecer un despacho de carne de caballo y ganado asnal, en la calle de José Antonio, 6; y a Nemesio González Ruiz, para la venta de carne de Caballo en la calle del Sagrado Corazón, 10.

Se tuvieron que anular las licencias de apertura concedidas a León Ransanz y a Nemesio Gonzáles, debido a que ambos señores estaban expedientados y no podían ejercer dichas industrias. Sin embargo se le concedió a Ignacio González, que lo había solicitado, para un establecimiento de venta de carne de equino en el Paseo de los Sagrados Corazones, 8.

Se acordó la prórroga de los presupuestos del año 1949 para el siguiente ejercicio y se acordó instalar la escuela unitaria de niñas en la planta baja de la Casa Consistorial.

El proceso de Anexión

El proceso de anexión ya estaba en marcha. La Ley de Bases fue aprobada el día 25 de noviembre de 1944 y el Decreto que la desarrollaba, de fecha 1 de Marzo de 1946, fijaba las condiciones para la ordenación urbana de Madrid y sus alrededores. El primer paso consistía en la aprobación, por parte del Ayuntamiento de Madrid, de una ponencia en la que se acordara la incorporación del municipio de Hortaleza al de Madrid. El Ayuntamiento de Madrid teniendo en cuenta la normativa indicada y la Ley Municipal de 31 de Octubre de 1935 acordó, en la sesión del día 20 de Marzo de 1948, las bases en las que se produciría la Anexión de Hortaleza, que le fueron comunicadas, al propio municipio, para su discusión y aprobación. Se aprobaron en la sesión del día 28 de Marzo del mismo año.

“Dada cuenta a la Corporación Municipal (de Hortaleza) de la copia de la moción presentada por la Alcaldía Presidencia del Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid, la cual fue aprobada por dicha corporación en sesión de 20 de Febrero del 1948, para la anexión a Madrid de este término municipal, bien enterada esta Corporación y discutidas detenidamente las bases que contiene dicha moción, por unanimidad acordó aprobarlas en todos sus puntos y que por Secretaría se dé cumplimiento a los demás trámites”.

El acta fue firmada por el último alcalde de Hortaleza: Guillermo Plaza Aylagas y los siguientes gestores: Celestino Abad Blázquez, Andrés Colino Serrano, Zacarías Abad Blázquez, Mariano Morales de la Fuente y Bonifacio de la Morena Cañas.

Una vez aprobada por los Ayuntamientos de Madrid y de Hortaleza, la anexión debía ser sometida al dictamen del Consejo de Estado, como trámite previo para su discusión en el Consejo de Ministros. Con el dictamen favorable del Consejo de Estado, El Ministro de la Gobernación presentó  la propuesta  ante el Consejo de Ministros.  En la sesión del día 22 de Julio de 1949 fue presentada la propuesta del Ministro de la Gobernación ante el Consejo de Ministros y quedó aprobada la anexión de Hortaleza a Madrid.

El acuerdo tiene dos artículos: El primero en el que se acuerda la anexión del término municipal de Hortaleza al término de Madrid y otro segundo artículo en el que se determina que el Ministro de la Gobernación dictara las disposiciones consiguientes para que se lleve a efecto lo anteriormente dispuesto. Firmado por Francisco Franco y por el Ministro de la Gobernación Sr. Martín González.

Formalmente se había consumado la anexión de Hortaleza a Madrid, sólo quedaba que, mediante las disposiciones del Ministro de la Gobernación y del propio Ayuntamiento de Madrid, se fijara el momento en que se haría la transmisión de poderes entre ambas instituciones. La sesión  se celebró el día 31 de Marzo de 1950, tal como se deja constancia en el acta que se levantó del mencionado acto.

Acta Final de la Sesión celebrada por este Ayuntamiento el día 31 de Marzo de 1950.

Hortaleza a treinta y uno de Marzo de mil novecientos cincuenta, siendo la hora de las diez y siete, se reunieron en el Salón de Sesiones del Ayuntamiento bajo la Presidencia del Excmo. Sr. Gobernador Civil de esta Provincia, el Señor Alcalde D. Guillermo Plaza Aylagas, los Señores Concejales D. Mariano Morales de la Fuente, D. Celestino Abad Blázquez, D. Pedro Obispo Vitón, D. Zacarías Abad Blázquez y D. Bonifacio de la Morena Cañas con asistencia de mi el Secretario, con el fin de celebrar sesión final por la anexión de éste término municipal, al de Madrid y declarada abierta por la Presidencia, se dio lectura por mi el Secretario del acta de la anterior que fue aprobada.

La Presidencia ordenó que por mi el Secretario se diera lectura del Decreto de anexión  y verificado que fue el Excmo. Sr. Gobernador Civil dijo:”Queda anexionado Hortaleza al de Madrid”. Con el saludo de Viva Franco, Arriba España la Presidencia dio por terminado el acto que firman los señores asistentes de que certifico.

 

 

 

 

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